Cuento contigo, José Antonio

La familia Peláez Bardales está estrechamente relacionada con el Partido Aprista, por lo que no resulta extraño que el exfiscal de la Nación José Antonio Peláez haya decidido excluir a Alan García de la investigación contra el ex ministro Aurelio Pastor por el caso de los “Narcoindultos”.

Pero no es la única mala junta del exfiscal. Cada vez aparecen nuevos indicios de una relación cercana entre Peláez Bardales y las redes de criminalidad de César “La Bestia” Álvarez impuestas en Áncash.

Según se ha dicho hasta ahora, el ex titular del Ministerio Público:

1. Habría favorecido a los operadores de “La Centralita” removiendo a los magistrados que seguían el caso: César Jiménez, Francisco Estrada, Miguel Ángel Vilca y Cristian Aceijas. Además impidió que el caso pase a la Fiscalía Supranacional, estancándose en la Fiscalía de El Santa, donde jamás tendría futuro. Segundo López Sotelo también fue removido cuando intentaba reabrir el caso, al igual que otros fiscales que investigaban a Álvarez.

2. Impuso en Áncash a dos fiscales cercanos al expresidente regional. El primero, Hugo Hernández Delgado entró como fiscal provisional en la Fiscalía de Corrupción de Funcionarios de Áncash; él había trabajado en la Unidad de la Oficina Regional de Control Institucional, dirigida por el gobierno regional. El segundo, Augusto Huaroma Vásquez fue designado como fiscal en la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Casma. Huaroma fue militante de “Cuenta Conmigo”, movimiento político liderado por César Álvarez.

 

3. Además, durante la gestión de Peláez, la fiscalía de Huaraz archivó tres veces una investigación contra “La Bestia” por lavado de activos. Aunque el hecho fue remitido por la procuradora Julia Príncipe al exfiscal, éste no hizo nada.

4. Carmen Berrocal, ex fiscal anticorrupción de Nuevo Chimbote, encargada de realizar las investigaciones de la muerte del fiscal Luis Sánchez Colona y de actos de corrupción al interior de gobierno regional, fue separada de la institución. El principal sospechoso del asesinato es Jack Castillo, un empresario bastante favorecido de la gestión de Álvarez y cliente del estudio Peláez Bardales, Cárdenas Martínez & Maurate Romero Abogados, al que pertenecía el fallecido hermano del exfiscal de la Nación.

fiscal asesinado
Sánchez Colona fue asesinado el 16 de abril del 2012.

5. Peláez Bardales también está relacionado con el cuestionado empresario Rodolfo Orellana a través de Daniel Ramsay Romero, su ex asesor y antes socio del supuesto traficante de terrenos en la Cooperativa de Crédito para Empresas Exportadoras (Coopex).

Hasta ahora, José Antonio Peláez Bardales no ha dado mayores detalles sobre las acusaciones y ha dicho:

Sobre mis vinculaciones con el señor Orellana o con el señor Álvarez, yo las rechazo total y absolutamente porque no tengo ninguna relación. Es más, se dice que mi hermano fue abogado del señor Álvarez, pero esto al parecer solo se llevó a cabo a través de una defensa que él hizo ante el Jurado Nacional de Elecciones. Mi hermano ha fallecido hace tres años, justo al mes de que yo asumí el cargo de fiscal de la Nación, de manera que yo no he tenido ninguna influencia o la más remota posibilidad de que él pudiera estar hablando por Álvarez”.

Las suspicacias no acaban con esta aclaración, ya que el 90% de las denuncias que llegaron a la Fiscalía de la Nación contra César Álvarez, muchas por enriquecimiento ilícito, fueron archivadas. Curiosamente, muchas de ellas estaban relacionadas a funcionarios del gobierno aprista, según el exprocurador Julio Arbizú.

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