San Lay 2016

En setiembre cumple 81 años, postuló el 2006 a la Presidencia de la República, no la agarró y decidió postular a la Alcaldía de Lima, tampoco se le hizo; sin embargo, “no perdió la fe” y el 2010 intento lo mismo, el resultado ya lo conocemos, no la agarró. Hasta que llegó el 2011 y por fin obtuvo el poder pero como otoron… perdón, como padre de la patria, como congresista.

Humberto Lay, sin duda, es sinónimo de paciencia, de esa paciencia y longevidad muy característica de los orientales.

Tiempo después, y tras aproximadamente tres años y medio en el cargo de Presidente de la Comisión de Ética del Congreso, decide renunciar. ¿Por qué? Pues, porque su sueño de ser Presidente del Perú no muere, al contrario, está más vivo que nunca.

Pero antes de ejercer tan importante cargo consideramos que sería bueno despejar todos los cuestionamientos frente a su labor.

¿Vade retro?
¿Vade retro?

1. Fondos indebidos

Se le acusa de un supuesto uso indebido de dinero del Estado para viajes proselitistas de su partido Restauración Nacional (RN)
Lay habría estado involucrado en supuestos malos manejos de fondos durante la formación de su partido político, Restauración Nacional.

2. Teatro

El 2 de junio de 2014, Lay Sun renuncia a la presidencia de la Comisión de Ética tras denunciar el blindaje a la parlamentaria Cenaida Uribe, por el caso Punto Visual. Sin embargo, tres días después, Humberto Lay fue reelegido como titular de ese grupo parlamentario. Días después, se votó la reconsideración del informe sobre Cenaida Uribe, el cual fue aprobado.

3. Vara desigual

En el caso de la congresista Luciana León, Lay dijo: “El caso ya no lo tomamos en cuenta porque está judicializado”. Sin embargo, en el caso del parlamentario José León, el fiscal dijo que no tiene nada que ver; pero, Lay propuso una sanción.

Al parecer, no resultó ser tan santo. El periodista Rafael Romero también se detuvo a analizarlo:

Este pastor evangélico ya es todo un ducho y tradicional parlamentario que sabe muy bien que con varios meses fuera de la Comisión de Ética tendrá el tiempo necesario para mediatizar las críticas y los balances a su forma de participación parlamentaria como presidente de dicha comisión y con la mira puesta en que, cuando caliente la campaña electoral, el elector se habrá olvidado de lo mucho que hizo mal o de lo poco que hizo bien.

(…) un pastor como Lay aparece como acusador del congresista Reynaga, o como censor de los parlamentarios fujimoristas viajeros a Puno, pero por otro lado aparece pidiendo licencia para no enjuiciar el caso del congresista Monterola, y encima prácticamente entrega el expediente de este parlamentario a la decisión del parlamentario Juan Díaz Dios, resultando finalmente todos libres de polvo y paja. Por tanto, la Comisión de Ética, bajo la presidencia del pastor Lay, será recordada como el mejor escenario para la bufonería y el sainete.

OjoalPiojo!

La parlamentaria Cecilia Anicama calificó al pastorcito como “San Lay” debido a que “se la da de correctito” cuando tiene varias denuncias que aún siguen sin esclarecer. “Usted es el responsable de que me hayan autoproclamado la ‘Robacable’. Por eso, en las grabaciones de mi película, tiene un papel importante”, dijo.

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