El que no tiene de “Tinga”…

Cada vez que “Tinga” tenía el balón, los hinchas del Garcilaso reproducían sonidos simiescos burlándose del moreno jugador brasilero.

Paulo César Fonseca do Nascimento, más conocido como “Tinga” (porque nació y se crió en el barrio Restinga, zona sur de Porto Alegre), es un futbolista de 36 años muy querido por su club, Cruzeiro, ya que participó en algunos partidos donde los “Raposas” salieron campeones el 2013. El mediocampista tiene una carrera espectacular, por ejemplo, en 2004 fichó por el Sporting Lisboa de Portugal y en 2006 llegó al Borussia Dortmund.

Sin embargo, ninguno de estos logros basta para dejar de ser despreciado por el color de su piel, en un país donde los afroperuanos constituyen más del 5% del total nacional (probablemente se trate de una población más numerosa pero no lo sabemos con exactitud porque desde 1940 no están incluidos en los censos nacionales).

Lo acontecido con Tinga no es el único episodio ridículo que refleja nuestra pobreza mental, en junio del año pasado, el libro Aromas – parte del Plan Lector del Ministerio de Educación para distintos colegios de Perú – generó indignación tras descubrirse que en sus páginas describe que “la primera raza que se originó fue la blanca, luego surgieron los indios, porque el agua estaba turbia y finalmente algunos quedaron negros”. Con razón desde chiquitos pretenden insertarnos el chip racista.

Otro caso fue el ocurrido a la actriz y cantautora de origen andino, Magaly Solier, quien se enfrentó a una ola de comentarios racistas difundidos en la página web de Perú 21, tras dejar abierta la posibilidad de realizar un desnudo en pantallas.

En fin, nos pasaríamos días citando cada caso y lamentablemente no terminaríamos.

Racismo en el Perú. Este gráfico muestra lo atrasados que estamos como sociedad. Fuente: Ministerio de Cultura
Racismo en el Perú. Este gráfico muestra lo atrasados que estamos como sociedad. Fuente: Ministerio de Cultura

Y aunque el presidente Ollanta Humala, se indigne y utilice su cuenta de redes sociales para rechazar cualquier tipo de racismo en el país, nadie nos quitará este estigma.

Por lo pronto, según el Reglamento Disciplinario de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) en el artículo 12, especifica que si los hinchas de un club insultan u ofenden por razones de “color de piel, raza, origen étnico o religión”, la institución será sancionada con una multa de tres mil dólares.

Ya sabemos, entonces, lo que le espera a Garcilaso. Además su hinchada podría perderse los siguientes partidos que el equipo juegue en condición de local

Esperemos ver ahora cómo nos tratan los brasileros cuando se juegue la revancha en Belo Horizonte.

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