El primer satélite peruano

En enero del 2010 el expresidente Alan García cerró la compra de 9 radares (un radar satelital y ocho radares secundarios). La inversión total fue de unos 38 millones de dólares. Hasta el día de hoy todos esos radares siguen inoperativos. La razón: no hay personal calificado para operarlos. Las consecuencias: el estado peruano solo controla el 4% del espacio aéreo del país.

Por su parte, el gobierno de Ollanta Humala apuesta por la compra de un satélite de comunicaciones (el primero en nuestro país) para el 2014. Además de ser útil para la defensa nacional, el satélite “ayudaría el control de desastres naturales, el ordenamiento territorial, las misiones científicas, los ensayos de desarrollo tecnológico, el estudio del medio ambiente y de la superficie terrestre y marina” (Ana María Solórzano, presidenta de la comisión de inteligencia del Congreso).

La inversión es de 573 millones de dólares.

Coca en el aire

Durante las décadas de los 80 y 90, la pasta básica de cocaína salía desde Perú rumbo a Colombia y desde ahí hacia el resto del planeta.

En la actualidad, el narcotráfico peruano ha desarrollado mecanismos más efectivos para movilizar la droga y a la vez asumir un mayor control del negocio. La pasta básica lavada que sale del VRAE es llevada a Bolivia para ser clorificada (los insumos son más baratos ahí). Cuando ya se tiene la cocaína lista, esta regresa a la selva peruana para ser exportada a otros países.

En todas las fases de este proceso, quienes llevan el control son los clanes productores del VRAE. Esto ha convertido a nuestro país en el principal exportador de cocaína del mundo y no solo un productor de PBC como antaño.

“No hay radar. No controlamos nuestro espacio aéreo. La FAP (Fuerza Aérea Peruana) no tiene capacidad operativa para poder hacer interdicción”, indicó una fuente. “Es casi imposible agarrar una avioneta en el Perú. Tenemos que derribar avionetas o atacar a las organizaciones a través de un trabajo paciente de inteligencia” Ideele, El Vuelo de la cocaína.

El espacio aéreo peruano es zona liberada. Si la compra del satélite resulta ser tan exitosa como la de los radares, tendremos coca sobrevolando nuestras cabezas y en las fosas nasales del resto del planeta para rato. ¿Se debería pensar primero en la capacitación del personal antes de comprar radares y satélites? claro que sí… pero eso toma tiempo y así ya no hay negocio. Y si no hay negocio, ¿para qué molestarse?

Redacción Ojo al Piojo

Autor: Redacción Ojo al Piojo

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