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Internacional

Egipto sigue sangrando

En la última década se han visto movimientos ciudadanos y rebeliones que han sacudido a más de un gobierno. Las nuevas tecnologías de la información y comunicación (internet y sus redes sociales, los teléfonos inteligentes,etc.) fueron de gran ayuda para canalizar la indignación del pueblo y propiciar protestas en las calles. Los indignados españoles, el Occupy Wall Street o la Primavera Árabe -incluso el #tomalacalle peruano- dan fe de esto.

Hosni Mubarak

Hosni Mubarak llevaba 30 años como cabeza de gobierno en Egipto cuando el pueblo se alzó y lo obligó a que renuncie. El proceso no fue sencillo y mucho menos exento de violencia. A pocos días de iniciadas las protestas, Mubarak cortó el acceso a internet en todo el país. Sin embargo, los manifestantes encontraron otras formas de organizarse para seguir protestando.

Ante esto, Mubarak intentó calmar las masas asegurando que habría un nuevo gobierno. El nuevo gobierno que tenía en mente era uno que le permitía seguir gobernando tras bastidores mediante el  flamante vicepresidente Omar Suleiman. Suleiman, jefe de inteligencia egipcio, se convirtió en el primer vicepresidente que tenía su país en 30 años. La estrategia parecía ser buena. Pretendía ser indicio de orden democrático pero no resultó.

El 11 de febrero del 2011 las protestas alcanzaron su único objetivo claro: Hosni Mubarak se vio obligado a dimitir a su cargo y desde el 2012 purga una condena de cadena perpetua por la  muerte de más de 800 personas durante las protestas de ese año. Tras la caìda de Mubarak una junta militar se alzó en el poder. Se cerró el parlamento y se tiró por la borda la constitución. Luego, se convocó a elecciones y salió elegido Mohamed Morsi (junio 2012).

Mohamed Morsi

Morsi tenía entre manos severos cambios constitucionales y fuerte represión. Las protestas no tardaron en llegar nuevamente a las calles y luego de un año (julio 2013)  fue derrocado por las fuerzas armadas de Egipto. Sin embargo, los seguidores de Morsi, la Hermandad Musulmana, no tardó en hacerle frente a los opositores del depuesto régimen.

Egipto sigue sangrando. Este jueves 14 de agosto las fuerzas armadas asaltaron dos campamentos de la Hermandad dejando como saldo 500 muertos y más de 3 mil heridos. Adly Mansour es el presidente interino puesto en el poder por las FF.AA. La única esperanza de paz para su país es que se respete el período de “transición” para revisar las reformas constitucionales hechas por Morsi. Con algo de fortuna, el próximo año se celebrarán nuevas elecciones presidenciales.

Ojo al piojo: El peso de la calle

El papel de las redes sociales en el éxito de las movilizaciones ciudadanas vistas en los últimos años es materia de constante debate. Su poder de convocatoria y lo eficaces que resultan para la replicación de un mensaje determinado es incuestionable. Sin embargo, conviene reconsiderar dos de sus principales características: falta de liderazgo y objetivos poco claros.

En Egipto, las protestas iniciadas como reacción democrática ante un gobierno autoritario han tenido como resultado la toma de poder por parte de las fuerzas armadas. Es decir, el grueso de la protesta ha sido usada en beneficio del que ya era desde un inicio el principal y más poderoso organismo gubernamental de ese país.

En España, los motivos de protesta también fueron muy dispersos y numerosos lo cual fue duramente criticado. Rajoy llegò al poder en medio de muchos reclamos y en la actualidad su gobierno se encuentra en su momento más difícil por indicios de corrupción. El Occupy Wall Street fue cuestionado desde sus inicios por razones similares y hoy su trascendencia suele moverse en el plano de lo anecdótico.

Las protestas sin objetivos ni liderazgos claros puede ser muy exitosa en tanto que su poder de convocatoria es mayor y muy espontáneo. Pero, a su vez, son tan frágiles que cualquier puede hacerse con el control de la protesta para sus propios intereses.

Ojo al Piojo - Masacre en Egipto

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